
La vida en una Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) transcurre a un ritmo frenético. Quien lo haya experimentado de cerca, lo sabe. En la UCI, cada segundo cuenta. Uno más de esperanza. Se salvan vidas a velocidad de vértigo en una batalla campal contra la muerte. Este martes, los intensivistas han querido visibilizar su trabajo y hacer una llamada de atención: en sus unidades ingresan demasiados pacientes por trauma grave. Ingresos muy vinculados al ocio. Más de 16.000 personas fallecieron en España por lesiones vinculadas con la siniestralidad vial, caídas, agresiones e intento de suicidio, un 15% más que hace una década. El alcohol está presente hasta en el 34% de los ingresos por agresiones, el 28% de las caídas y el 15% de los siniestros viales, sobre todo en hombres.

