
Es tan sólo el último caso conocido. La Guardia Civil de Málaga ha detenido a una mujer -por los delitos de intrusismo profesional, lesiones y por delitos contra la salud pública- que realizaba tratamientos estéticos en su domicilio sin la titulación requerida. Los investigadores apuntan a que puede haber un centenar de afectados. Algunos, acabaron en el hospital. Los médicos muestran, una vez más, su preocupación. También su asombro. Apuntan a la responsabilidad personal del paciente «cuando elige tratarse de un procedimiento médico en un domicilio particular. Habitualmente, para acceder a costes muy por debajo de la media del mercado«, indica a EL PERIÓDICO DE ESPAÑA Isabel de Benito, presidenta de la Sociedad Española de Cirugía Plástica, Reparadora y Estética (SECPRE).

