
A finales de 2021, la idea de un «gran apagón», jaleada por medios de comunicación, partidos ultras y redes sociales, hizo correr la histeria por Europa. Fue siempre una hipótesis y no una opción real: que se interrumpieran, de manera generalizada y durante un lapso de tiempo, todos los servicios de electricidad, incluido internet. Algo parecido ha sufrido el Hospital Clínic de Barcelona esta semana: un gran apagón (un ‘blackout’) de su sistema informático debido al ciberataque perpetrado por la empresa de cibercrimen Ransom House, que ha chantajeado al Govern con publicar los datos del hospital o venderlos a terceros si no le paga 4,5 millones de dólares. Entre estos datos se encuentran investigaciones sobre cáncer y enfermedades autoinmunes, campos en los que el Clínic es puntero.

