
El pasado 26 de abril, la Comisión Europea presentó una propuesta de reforma de la regulación farmacéutica, una ley que no se tocaba desde hace 20 años. El paquete, que se llvaba gestando desde l 2020, lleva la huella del trauma pandémico. El covid-19 reveló grietas en las paredes de la farmacia europea: dependencia del extranjero para la fabricación, contratos opacos con las farmacéuticas, altos costes de los medicamentos, etcétera. Ante estos retos, la Comisión ha abierto (tímidamente) el melón del negocio farmacéutico.
Sign Up For Daily Newsletter
Be keep up! Get the latest breaking news delivered straight to your inbox.
By signing up, you agree to our Terms of Use and acknowledge the data practices in our Privacy Policy. You may unsubscribe at any time.
Comparte este Artículo

