
David Andújar, de 50 años, estuvo casi un mes y medio con un dolor intenso en el pecho. «Yo no lo veía normal, pero mis amigos, como siempre he sido muy hiperactivo, bromeaban». El día que le dio el infarto, pocos minutos antes de desplomarse en la calle, se había tomado un trankimazin y fumado un cigarro. «Para tranquilizarme». Ocurrió en octubre de 2022 y automáticamente fue enviado al Hospital Clínic de Barcelona. David es uno de los primeros pacientes en el mundo a los que se les ha implantado un dispositivo formado por un marcapasos y un desfibrilador sin cables. Sin cables: esta es la novedad.
Sign Up For Daily Newsletter
Be keep up! Get the latest breaking news delivered straight to your inbox.
By signing up, you agree to our Terms of Use and acknowledge the data practices in our Privacy Policy. You may unsubscribe at any time.
Comparte este Artículo
