
El sobrepeso y la obesidad no solo siguen siendo enfermedades muy frecuentes en España, sino que el estigma negativo asociado se mantiene y, además, se cronifican «algunas actitudes discriminatorias». Así se desprende de una encuesta llevada a cabo por la Sociedad Española de Obesidad (SEEDO) sobre un problema, el del exceso de peso, que «sigue siendo imparable en nuestro país», especialmente entre los varones más jóvenes. El trabajo confirma «tendencias preocupantes»: el 22% de la población encuestada «llevaría mal» tener un jefe con sobrepeso u obesidad, y un 25% «no votaría» a un político con sobrepeso. Y en el ámbito personal, alrededor del 30% de la población declara que «nunca o difícilmente» podría llegar a enamorarse de una persona con kilos de más.

