«A mi hija le dijeron que no andaría y hoy es una niña feliz». Fue una de las emotivas frases pronunciadas este jueves en el Teatro Buero Vallejo de Guadalajara en el acto de firma del convenio entre la Fundación Amancio Ortega y la Fundación NIPACE (Niños Parálisis Cerebral), que trabaja para mejorar la calidad de vida de las personas con parálisis cerebral -una de las causas más frecuentes de discapacidad motórica y la más frecuente en niños- y trastornos neuromotores. Ambas entidades han presentado el futuro Centro Europeo de Rehabilitación Neurológica en un «día histórico» que culmina el sueño de numerosas familias que, hace casi veinte años, encontraron en Guadalajara un nuevo recurso para sus hijos. La construcción será financiada por la Fundación Amancio Ortega con un presupuesto de 19 millones de euros.

