
La historia de la doctora venezolana Angie Bru es de idas y vueltas hasta que encontró su lugar en el mundo. Emigró a España en 2011, hizo el MIR y trabajó un tiempo en Navarra. Pero su sueño se truncó por las trabas que encontró en el camino. «Mi primera elección fue España porque pensé que, en un país donde se hablaba mi lengua, sería mucho más sencillo obtener una plaza como especialista, pero no fue así», admite la médico a EL PERIÓDICO DE ESPAÑA. Así que decidió cambiar de destino y poner rumbo a Alemania. Aprendió el idioma, consiguió homologar su título y trabajar en la especialidad que quería: pediatría. Hoy, ha montado una academia que ayuda a médicos hispanos a irse a trabajar a ese país, con mejores condiciones y sueldos mucho más altos.

