
Los médicos llevan tiempo advirtiendo: desaconsejan firmemente el turismo sanitario si se habla de obesidad. En sus consultas ya han visto a pacientes a los que han tenido que tratar con enormes problemas tras viajar a Turquía para someterse a una operación. Ahora, se conoce una nueva alerta en Europa tras detectarse 14 casos graves de botulismo en personas que viajaron a una clínica del mismo país -que se sepa, ninguno español- para someterse a un tratamiento para adelgazar mediante una inyección intragástrica de toxina botulínica. «Una verdadera barbaridad», resume a EL PERIÓDICO DE ESPAÑA la doctora Andreea Ciudin Mihai, miembro de la junta directiva y tesorera de la Sociedad Española de Obesidad (SEEDO) sobre un procedimiento que no se realiza en las clínicas españolas por su falta de evidencia científica.

