
Dice la doctora Fátima Braña, jefa del Servicio de Geriatría del Hospital Infanta Leonor (en Vallecas, Madrid), que, en un mayor, una fractura de cadera «es como una bomba que pone patas arriba toda su vida». En su servicio, el número de fracturas de este tipo atendidas al año está en torno a 300. La mayoría, mujeres (75%), edad media de 85 años y que casi siempre estaban bien funcionalmente (es decir, tenían movilidad e independencia) antes de la rotura. El Infanta Leonor ha recibido el segundo premio al ‘Mejor hospital’ por el resultado medio de los indicadores de calidad del Registro Nacional de Fracturas de Cadera (RNFC) en el año 2021. «Es una manera de decir: ‘Es posible hacerlo bien’. Este es un problema que tiene muchísimo impacto en la vida de quien lo sufre», subraya la médico a EL PERIÓDICO DE ESPAÑA.

