
El dato lo aportan los cirujanos plásticos. La media de espera para someterse a una operación de reducción de pecho en la sanidad pública española es de entre cuatro y cinco años. Una demora que en muchos casos, es pura tortura para las pacientes y que les obliga a acudir a la sanidad privada para someterse a una intervención que nada tiene de estética porque está directamente relacionada con su salud. A la visibilidad de la gigantomastia o hipertrofia mamaria, el aumento anormal de las mamas, que tanto dificulta la vida de algunas mujeres, ha contribuido notablemente la cantante Ruth Lorenzo quien ha confesado que sus pechos no paran de crecer, que ya se ha sometido a dos operaciones e, incluso, se plantea retirarse las mamas en una tercera intervención.

